Que la luz del amor que Yolanda Benítez vda. de Mella compartió con el mundo siga brillando en nuestros corazones, recordándonos que la verdadera grandeza reside en la humildad y la serenidad. Que su legado nos inspire a abrazar cada día con gratitud y a mirar al futuro con esperanza, sabiendo que el amor que entregamos nunca se pierde, sino que se multiplica en cada acto de bondad. Sigamos su ejemplo, regalando sonrisas, sembrando alegría y cultivando la semilla del amor incondicional en todo lo que hagamos.
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23 de mayo de 2019