Recordemos a Virginia con gratitud por su amor inquebrantable y su coraje inigualable. Que su espíritu resiliente nos inspire a abrazar la vida con valentía y esperanza. En cada amanecer, encontremos la paz que ella siempre añoró, sabiendo que su luz brilla en cada corazón que tocó. Que su legado nos recuerde la belleza de vivir con pasión y propósito, y que en su memoria encontremos fuerza para seguir adelante, sabiendo que el amor perdura más allá de la vida terrenal. Que la esperanza sea nuestro faro en medio de la oscuridad.
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25 de junio de 2019