En memoria de Violeta Soto Araos, recordemos que el amor y la gratitud pueden sanar hasta las heridas más profundas. Que la resiliencia de su espíritu nos inspire a seguir adelante con coraje, transformando dolor en fortaleza. En este camino de altibajos, cultivemos la paz interior que nos guíe hacia un mañana lleno de esperanza. Que cada lágrima derramada sea un recordatorio de la belleza efímera de la vida, y que cada sonrisa refleje la luz que Violeta nos regaló. En su honor, abracemos la vida con amor y valentía.
Publicado en el archivo
14 de octubre de 2019