En el legado de Teresa Alicia Seguel Osses encontramos un canto de amor que despierta coraje en los corazones, una melodía de resiliencia que invita a la gratitud por la vida. Que su luz, ahora en paz, nos inspire a abrazar cada amanecer con valentía, a danzar con los sueños en el horizonte y a sembrar flores de esperanza en los momentos de oscuridad. Que su memoria nos recuerde que el amor perdura más allá de la despedida, y que cada paso que damos con pasión y compasión nos acerca a la plenitud de la existencia.
Publicado en el archivo
9 de enero de 2020