Que la luz del amor que Samuel Lira Ovalle sembró en el mundo siga brillando en nuestros corazones, recordándonos la importancia de vivir con coraje y gratitud. Su legado de resiliencia nos enseña que, incluso en la oscuridad, podemos encontrar paz y esperanza. Que su memoria nos inspire a abrazar la vida con valentía y compasión, honrando su espíritu eterno. En cada amanecer, en cada suspiro, encontremos una razón para seguir adelante con fe y amor, sabiendo que su amor perdura en cada latido de nuestro ser.
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4 de septiembre de 2019