En el sendero de la vida, que el amor de Samuel ilumine nuestros corazones con coraje para enfrentar los desafíos, resiliencia para levantarnos tras caer, gratitud por cada momento vivido y paz para nuestro espíritu. Que su legado nos inspire a abrazar la esperanza, a sembrar semillas de bondad y a cultivar la fuerza interior que nos guía hacia un mañana lleno de promesas. En cada amanecer, en cada suspiro, recordemos que el amor perdura, la esperanza florece y la luz de quienes amamos brilla eternamente en nuestro ser.
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3 de septiembre de 2019