En memoria de Rebeca Olave Ramírez, recordemos que en cada amanecer hay un nuevo abrazo del universo, una oportunidad para abrazar con gratitud la vida y encontrar paz en la resiliencia. Sigamos adelante con amor en el corazón, coraje en nuestras acciones y la certeza de que cada paso nos acerca a la luz que guía nuestro camino. Que su legado de esperanza nos inspire a cultivar la bondad en cada acto y a sembrar semillas de amor que florezcan en los momentos más oscuros. Que su memoria sea un faro de fortaleza y esperanza.
Publicado en el archivo
21 de octubre de 2019