En el legado de Otto Antonio Hanisch Espíndola perdura un canto de amor infinito, un aura de coraje inquebrantable y una senda de resiliencia que ilumina el camino. Con gratitud en el corazón, abracemos la paz que nos regala su memoria, mientras enaltece nuestra fe en un porvenir colmado de esperanza y bondad.
Publicado en el archivo
19 de noviembre de 2025