En honor a Martha Elena Urrutia Schneider, recordemos que el amor y la gratitud son semillas que cultivamos en el jardín de nuestra alma. Con coraje, abracemos la resiliencia que nos fortalece y nos impulsa a seguir adelante. En la senda de la vida, recordemos que la paz interior es un faro que ilumina nuestro camino, guiándonos con su suave luz. Que la memoria de Martha Elena sea un recordatorio de la belleza efímera de la existencia y la importancia de vivir con pasión y esperanza en cada latido del corazón.
Publicado en el archivo
12 de enero de 2020