En el suave murmullo del viento y en el brillo de cada estrella, las memorias de Marcos perduran, recordándonos que el amor es eterno. Que su coraje sea nuestra fuerza, su resiliencia nuestro ejemplo, y su gratitud nuestro faro en la oscuridad. En cada amanecer, encontremos paz en el recuerdo de su sonrisa y esperanza en el latido de nuestros corazones. Que su legado sea nuestra inspiración para abrazar la vida con valentía y amar con intensidad. En cada paso, en cada suspiro, encontremos la luz que Marcos sigue iluminando.
Publicado en el archivo
22 de diciembre de 2019