En el jardín de la memoria de María Olivia, florecen las semillas de amor que sembraste en cada corazón. Que su luz nos guíe con humildad y serenidad, recordándonos que en cada amanecer hay una nueva oportunidad para cultivar la esperanza y abrazar la vida con gratitud. Su legado perdurará en cada acto de bondad y en cada sonrisa compartida. Que nuestras almas encuentren consuelo en saber que su amor eterno nos envuelve, recordándonos que el amor es eterno y que su presencia vive en cada latido de nuestro ser.
Publicado en el archivo
9 de mayo de 2019