En memoria de María Gloria Quevedo Castro, recordemos que en cada amanecer hay renovación de amor y coraje, y en cada atardecer, gratitud por las lecciones aprendidas. Que su espíritu de resiliencia nos inspire a seguir adelante con paz en el corazón y esperanza en el horizonte. Que en la trama de la vida, cada lágrima de tristeza se teja con hebras de alegría y cada desafío sea una oportunidad para crecer. Que su luz siga brillando en nuestros corazones, recordándonos que el amor perdura más allá del tiempo y el espacio.
Publicado en el archivo
17 de mayo de 2020