En el suave murmullo del viento, hallarás la fuerza para abrazar con gratitud cada nuevo amanecer. Que la llama del amor que Luis Guillermo encendió en tu corazón jamás se extinga, guiándote con coraje por el camino de la resiliencia. Que la paz que anhelas resida en tus sueños más profundos y te inspire a sembrar esperanza en cada paso que des. Recuerda que los recuerdos de aquellos que amamos nunca se desvanecen, sino que brillan en el firmamento como estrellas eternas, iluminando nuestro camino con su luz inextinguible.
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25 de enero de 2020