En el jardín de la vida, las semillas de amor y esperanza que sembró Juan Víctor Beheran Venegas florecerán eternamente, recordándonos que la humildad y la serenidad son las raíces que sostienen nuestro camino. Que su luz guíe nuestros pasos con su ejemplo, inspirándonos a cultivar la bondad en cada rincón de nuestro ser y a abrazar el futuro con optimismo y gratitud. En su memoria, recordemos que el amor es la fuerza más grande que podemos sembrar, y que en cada corazón late la esperanza de un mañana mejor.
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26 de mayo de 2019