Que el amor que Jorge Naser Curi sembró en cada corazón perdure como un faro de esperanza y paz. Que la resiliencia nos guíe en los días difíciles y la gratitud llene nuestros caminos de luz. Recordemos su coraje para enfrentar las adversidades con valentía y su bondad para regalar sonrisas. Sigamos adelante con la certeza de que cada amanecer nos brinda la oportunidad de abrazar la vida con renovado vigor. En cada latido, en cada suspiro, encontremos fuerza para ser luces de amor y paz en este mundo que tanto lo necesita.
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3 de agosto de 2019