En honor a Hugo Waldo Sciaccaluga Ramírez, recordemos que el amor y la gratitud son bálsamos para el alma. Que su coraje y resiliencia nos inspiren a abrazar cada día con valentía y esperanza. En medio del dolor, busquemos la paz en nuestros corazones y recordemos que cada nuevo amanecer trae consigo la promesa de un futuro luminoso. Mantengamos viva su memoria con actos de bondad y compasión hacia nosotros mismos y hacia los demás. Que su espíritu perdure como un faro de amor inquebrantable en nuestra travesía por la vida.
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9 de enero de 2020