En el legado de Henry Manzano Haleby perdura la luz del amor incondicional, la fuerza del coraje infinito, la resiliencia ante la adversidad, la gratitud por cada instante vivido y la paz que trasciende el tiempo. Que su memoria sea un faro de esperanza que nos guíe en los momentos oscuros, recordándonos que aún en la penumbra brilla la chispa de la vida. Sigamos adelante con el corazón lleno de amor, la mente llena de coraje, el espíritu lleno de gratitud y la alma en paz, sabiendo que la esperanza nunca nos abandona.
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6 de agosto de 2019