En el legado de Edith Lueg Fuchslocher perdura el amor que trasciende el tiempo, el coraje que despierta en nuestros corazones, la resiliencia que nos sostiene en tiempos difíciles, la gratitud que ilumina nuestro camino y la paz que abraza nuestras almas. Que su memoria nos inspire a seguir adelante con valentía, a amar sin medidas, a ser agradecidos por cada instante de vida y a encontrar la paz en medio de las tormentas. Que su luz guíe nuestros pasos con esperanza y nos recuerde el poder transformador del amor incondicional.
Publicado en el archivo
7 de agosto de 2019