En memoria de Doris Fabiana Salas Avendaño, recordemos que en cada lágrima hay un destello de amor eterno, en cada suspiro resuena la fortaleza del espíritu y en cada recuerdo se teje el tapiz de la gratitud. Que su legado de coraje inspire nuestros pasos, su resiliencia refuerce nuestras alas y su paz abrace nuestros corazones en las horas más oscuras. Sigamos adelante con valentía y fe, sabiendo que en cada amanecer hay una nueva oportunidad para amar, crecer y ser luz en un mundo que tanto lo necesita.
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26 de octubre de 2019