Que la luz del amor que Cecilia compartió en vida brille eternamente en nuestros corazones, recordándonos que en la humildad y la serenidad encontramos la verdadera grandeza. Que su legado de esperanza nos inspire a abrazar cada día con gratitud y valentía, sabiendo que el amor todo lo transforma y que en cada paso que damos, ella camina a nuestro lado, guiándonos con su luz. En su memoria, cultivemos la bondad, la compasión y la empatía, recordando que el amor perdura más allá de la vida. Que su espíritu nos acompañe siempre.
Publicado en el archivo
9 de mayo de 2019