En memoria de Carlos Fabres Gutiérrez, recordemos que el amor eterno en nuestro corazón es como un faro que guía nuestras almas con coraje y gratitud. A través de la resiliencia, aprendemos a abrazar la luz que la vida nos regala en medio de la oscuridad, encontrando paz en cada amanecer y fuerza en cada anochecer. Que su legado de bondad y esperanza nos inspire a abrazar cada momento con valentía, sabiendo que en cada paso damos vida a sus sueños y al nuestro propio. Que el amor sea nuestra brújula, y la paz nuestra guía.
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27 de diciembre de 2019