Que la resiliencia de tu espíritu, la gratitud por cada amanecer y el amor que sembraste en cada corazón sean faros de paz en la tormenta. Que la valentía que mostraste en cada desafío sea inspiración para seguir adelante con esperanza. En tu legado perdura la luz de un alma bondadosa, un recordatorio de que el amor trasciende la distancia y el tiempo. Aunque la ausencia duela, tu memoria nos impulsa a abrazar el presente con gratitud y a mirar al futuro con coraje. Descansa en paz, tu legado de amor y esperanza perdura.
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29 de julio de 2019