En la memoria de Carlos Adriasola Bull, recordemos que la vida nos invita a abrazar con valentía cada nuevo amanecer. Que la gratitud por los momentos compartidos nos guíe en el camino de la resiliencia y la paz interior. Que el amor sea nuestro motor para seguir adelante, y la esperanza nuestra luz en los días más oscuros. ¡Que cada lágrima sea un tributo a su memoria, y cada sonrisa un homenaje a su espíritu eterno! En el corazón de quienes lo amaron, su legado perdura, recordándonos que el amor nunca se desvanece.
Publicado en el archivo
20 de noviembre de 2019