Que la luz del amor que Blanca Sazie de Santelices irradiaba con coraje y resiliencia siga iluminando nuestros corazones, recordándonos la belleza de la gratitud y la serenidad de la paz interior. En su memoria, avancemos con esperanza, cultivando cada día la bondad y la compasión que ella sembró en cada rincón de su vida. Que su legado nos inspire a enfrentar los desafíos con valentía, a abrazar la vulnerabilidad con fortaleza y a abrazar la vida con la certeza de que el amor perdura más allá de las despedidas.
Publicado en el archivo
16 de septiembre de 2019