En memoria de Aída Virginia Urbina Vivian, recordemos que el amor y la gratitud son luces que guían nuestro camino, que el coraje y la resiliencia nos fortalecen en las dificultades. En su honor, abracemos cada día con esperanza y paz en nuestros corazones, sabiendo que su espíritu perdura en los bellos recuerdos que compartimos. Que su legado nos inspire a ser compasivos, valientes y agradecidos en cada paso que damos, recordando siempre que la vida es un regalo precioso que merece ser vivido con amor y esperanza, siempre.
Publicado en el archivo
18 de enero de 2020